domingo, 6 de diciembre de 2015

Y ella pensaba!...




"Él permanecía inmóvil tendido en el suelo, como si estuviera muerto. En ese instante deseé retroceder en el tiempo y revivir cada momento con él. Otra sonrisa secreta, otra risa compartida. Otro beso ardoroso. Encontrarlo a él había sido como encontrar a alguien a quien no sabía que andaba buscando. Había aparecido en mi vida demasiado tarde, y ahora se estaba marchando demasiado pronto. Lo recordé prometiéndome que renunciaría a todo por mí. Ya lo había hecho. Había renunciado a su propio cuerpo humano para que yo pudiera vivir..."




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